Cada cosa que metía en la caja era un recuerdo de mis nueve años allí: cuántos momentos de risas... y cuanto dolor en los últimos meses. Recuerdo el primer día que llegué, antes no había trabajado nunca, aquella supuso mi primera experiencia. Hasta entonces sólamente me había dedicado a mis dos hijas y a mi marido, pero las niñas ya eran mayores, y yo necesitaba hacer algo.
Fue mi primer marido el que me consiguió aquel puesto de trabajo. Era amigo del jefe, el que después sería mi segundo marido.
Sé que parece una historia de culebrón pero... ya sabéis, a veces la realidad supera a la ficción.
Desde el primer día hubo una fuerte atracción entre mi jefe y yo. Él era un hombre serio, muy gris, y le divertía mi espontaneidad, aunque con el tiempo le terminaría molestando. No fue fácil enfrentarme a mi marido y contarle lo que estaba ocurriendo. Sobre todo porque se trata de una persona irrepetible, al menos para mí, generoso en exceso a pesar de que al principio yo no lo creyera así.
- ¿Le amas? - me preguntó.
- Sí - respondí con dolor.
- Pues entonces no lo dudes, Lucía, vete con él. Es duro para mí, pero más duro sería estar con una mujer que no me quiere a su lado. Te agradezco tu sinceridad, sabes que siempre lo he hecho. Sólo espero que él te sepa valorar. Y que te haga feliz, quiero ver siempre esa sonrisa, ya sabes, le prometí a tu padre que no permitiría que nadie la matara... Siempre estaré aquí, lo sabes. No dudes en llamarme cuando necesites que alguien te haga reír, o cuando ese corazón, tan sensible, esté triste...
Sin darme cuenta tenía entre mis manos una foto suya abrazando a mis dos hijas. Los tres sonriendo me miraban. También yo les sonreí abrazando la fotografía entre lágrimas.
Fue mi primer marido el que me consiguió aquel puesto de trabajo. Era amigo del jefe, el que después sería mi segundo marido.
Sé que parece una historia de culebrón pero... ya sabéis, a veces la realidad supera a la ficción.
Desde el primer día hubo una fuerte atracción entre mi jefe y yo. Él era un hombre serio, muy gris, y le divertía mi espontaneidad, aunque con el tiempo le terminaría molestando. No fue fácil enfrentarme a mi marido y contarle lo que estaba ocurriendo. Sobre todo porque se trata de una persona irrepetible, al menos para mí, generoso en exceso a pesar de que al principio yo no lo creyera así.
- ¿Le amas? - me preguntó.
- Sí - respondí con dolor.
- Pues entonces no lo dudes, Lucía, vete con él. Es duro para mí, pero más duro sería estar con una mujer que no me quiere a su lado. Te agradezco tu sinceridad, sabes que siempre lo he hecho. Sólo espero que él te sepa valorar. Y que te haga feliz, quiero ver siempre esa sonrisa, ya sabes, le prometí a tu padre que no permitiría que nadie la matara... Siempre estaré aquí, lo sabes. No dudes en llamarme cuando necesites que alguien te haga reír, o cuando ese corazón, tan sensible, esté triste...
Sin darme cuenta tenía entre mis manos una foto suya abrazando a mis dos hijas. Los tres sonriendo me miraban. También yo les sonreí abrazando la fotografía entre lágrimas.

5 comentarios:
Nada d culebron: con toda la crudeza q irradias es algo, en el fondo, muy enternecedor.
Animo y besos
LUcia...que grande eres!!!...
LUCI, nada de culebrón. Has hecho con honestidad lo que has sentido en cada momento así que no lo veas como un error ni nada parecido, pues no tendría sentido seguir con ese hombre maravilloso si ya no lo amabas. Fue correcto y justo para ambos encarar la nueva situacion de ese nuevo amor que se presentó.
Ahora salió mal con el otro....bueno....nadie garantiza nada no ??
Tenemos que quedarnos con la bonita experiencia vivida al lado de cada uno y si fue mala, también. Todo ayuda para aprender, no sólo lo bonito y precioso.
un ole por el antiguo! Por lo que relatas, fue todo un caballero! pero no permitas que tus lagrimas actuales pretendan volver a él, a buscar su refugio como una via de escape, pues seria un gran error Luci.
Si te tiende la mano como amigo y entiende tu situacion actual sin reproches, pues bienvenido sea, lo cual significa que no es un caballero sino que es una gran persona y que te ha amado muchisimo para querer apoyarte ahora que tanto necesitas.
Sabes ?? hay hombres así....yo me he topado con una situacion similar. He tenido una pareja años, todo acabo, somos grandes amigos y siempre está ahí cuando las cosas me van mal con otros...Eso no tiene precio. Si puedes y el se brinda, no lo dudes.
No hay amigos "especiales" de ese calibre, que abunden Lucia.
Un OLE por el, y un brindis por ti, sin duda!!!!
Tu situacion no es facil y sé que estás quitando fuerzas de flaqueza para levantarte a diario y es durísimo!!
Y esa persona te ayudara sin duda!!
ya lo veras!!!
Muchos besos niña guapa!!! y esa sonrisa que no se borreeee !!!
No es un culebrón Lucía, simplemente una historia real, la tuya.
Besos y mucha fuerza para ti.
Encarna
SARITISIMA,
Gracias cielo,
Un beso.
MIMUNDO,
Tú si qué eres grande y con un corazón que no te cabe en el pecho,
Millón de besos.
CHUSPIS.
Gracias, mi niña por tus palabras siempre sabias y llenas de tanta positividad,
Todo eso me esta ayudando mucho
Gracias de nuevo por estar siempre ahí
Muchos besos.
ENCARNA,
Cariño, muchas gracias, por estar siempre ahí y por tú cariño
Un beso.
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