Bueno, aquí estoy en mi nuevo trabajo. De momento me gusta.
Las gente parece maja y dispuesta a ayudar.
Cuando dejé el coche me acordé de Rafael: en este aparcamiento no hay flores
Saqué del bolso una foto de los gemelos muy sonrientes, parecía qué me daban ánimos
con sus grandes ojos. Sonreí acordándome de sus despedida ayer. Se fueron con su padre y abuelos a Jerez para pasar el mes de julio allí, entre Jerez y Conil.
Fernando, uno de ellos, me entregó una foto que ahora tengo en la mesa y me dijo:
-Toma mamá, así no te olvidas de nosotros ¿eh? – con su sonrisa picara. No tuve más remedio que reír por no llorar ¿olvidar? ¡como les echaré de menos! aun a sabiendas de que estarán bien.
El sonido del móvil me devuelve a la realidad
- Lucía, siento darte esta noticia, pero tu marido pide la custodia de los niños - la que hablaba era mi abogada y amiga Rosa.
-¡Qué! – exclamé sin poder creer lo que oía.
- Así es - confirmó ella. Después continuó - se basa en que tu economía no es tan buena como la suya, argumentando que ni siquiera tienes un trabajo estable puesto que el que tenías lo has dejado.
- ¿Qué puedo hacer?- pregunté temblando
- Hemos de esperar a lo que diga el juez. Pero me temo que vamos a necesitar mucha ayuda.
-!!!No!!! - exclamé - ¡otra vez no, Dios! ¡Otra vez no!.
-Rosa, por favor - dije - esta vez no voy renunciar como con las niñas.
Me senté sin fuerzas ni para llorar.
Las gente parece maja y dispuesta a ayudar.
Cuando dejé el coche me acordé de Rafael: en este aparcamiento no hay flores
Saqué del bolso una foto de los gemelos muy sonrientes, parecía qué me daban ánimos
con sus grandes ojos. Sonreí acordándome de sus despedida ayer. Se fueron con su padre y abuelos a Jerez para pasar el mes de julio allí, entre Jerez y Conil.
Fernando, uno de ellos, me entregó una foto que ahora tengo en la mesa y me dijo:
-Toma mamá, así no te olvidas de nosotros ¿eh? – con su sonrisa picara. No tuve más remedio que reír por no llorar ¿olvidar? ¡como les echaré de menos! aun a sabiendas de que estarán bien.
El sonido del móvil me devuelve a la realidad
- Lucía, siento darte esta noticia, pero tu marido pide la custodia de los niños - la que hablaba era mi abogada y amiga Rosa.
-¡Qué! – exclamé sin poder creer lo que oía.
- Así es - confirmó ella. Después continuó - se basa en que tu economía no es tan buena como la suya, argumentando que ni siquiera tienes un trabajo estable puesto que el que tenías lo has dejado.
- ¿Qué puedo hacer?- pregunté temblando
- Hemos de esperar a lo que diga el juez. Pero me temo que vamos a necesitar mucha ayuda.
-!!!No!!! - exclamé - ¡otra vez no, Dios! ¡Otra vez no!.
-Rosa, por favor - dije - esta vez no voy renunciar como con las niñas.
Me senté sin fuerzas ni para llorar.

7 comentarios:
Joder luci!!
VALIENTE CABRONAZO!!!!!!!
Eso solo es una amenaza bastante inutil y él lo sabe. Es dificilisimo que a una mujer le quiten la custodia.Y menos por motivos economicos.Podría suceder, pero repito,es bastante dificil.
P.D.-Por favor, ahora sí que no puedes derrumbarte!!!!
A luchar como una jabata!!
Ahora sí que te ha llegado el momento de no llorar más y atacar de frente!!
Un BESO ENORME!!
tampoco es muy sorprendente no?, quizás hasta lo esperabas, eso te debe reafirmar en que lo que has decidido es lo correcto, y los niños... ellos mismos van a darte las fuerzas para luchar...
Petonets
Encarna
lucia...me gustaría que leyeras un post de este blog http://pensamientoliberado.blogspot.com/
...se llama La hilandera...y al leerte me ha venido a la mente...ok?...te mando un abrazo lleno de fuerza...
La hilandera, que buena recomendación.
Lucía, llora pero también confía. Pide, hay que pedir.
bssssssssssss
ten confianza... sigues siendo la madre y una madre es para siempre. besitos
Yo creo q llorar da fuerzas: no las quita. A ver si todo va bien
Un beso
Lucia desde este rinconcito te mando toda la fuerza del mundo. Echale un par de ovarios y a por ellos y permíteme un consejo, procura que la abogada (aunque te cueste una pasata) sea buena. Conozco un caso parecido y al principio le dieron la custodia al marido, ella cambió de abogado y al final ha conseguido la custodia.
Muchos, muchísimos abrazos y se fuerte que tu puedes.
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