
Debo reconocer que no se que me pasa últimamente, pero estoy muy rara como si una nube negra se hubiera apoderado de mi humor y como si toda la paciencia que tenia en mi se disolviera como el azúcar en el café...
Lo malo de todo esto es que me siento mala, fría, como si ya no me importara los problemas de las gente que me rodea.
Durante años fui la hermana, y amiga que escuchaba todos los problemas que ellas me contaban, lo sentía como míos y hasta sufría con ellos.
También me fui dando cuenta que aunque yo nunca pedía ayuda tampoco ellas me preguntaron si estaba bien…. como si mi vida les importaran una mierda, ó solo ellas sufrían.
Creo que por eso me canse de ser una “buena hermana y amiga” y pensar más en mí.
Admito que todo esto me hace sentir bien pero me da remordimiento de conciencia.
Me siento sola de esa forma en la que ni siquiera me tengo a mi misma
En la que solo queda algo así como un eco desesperado que ni siquiera llama..
¿Pero eso a quien le importa?..

8 comentarios:
Me parece que esa sensación es más común de lo que imaginas.
Es normal cansarse de dar tanto y no recibir nada.
Al final uno se aleja de todo.
Besos.
Nos portas mucho querida amiga. mucho, cuanto daría por que todo en tu persona sea hermoso. que sé que lo es, tu rostro ilumina siempre cuando sonríes..
Pero tiene tanta razón, por que con el tiempo también nos hemos sentido que ya es el momento de vivir nuestras vidas, sin pensar en la de los otros.. parientes o amigos..
Un beso mi querida amiga con el cariño de siempre...
Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos...
Deja que esa coraza caiga por su propio peso, seguro que en el fondo la tiene puesta a la fuerza.
Besos sinceros
Eso sí es una verdadera soledad. No sentirse ni tu propia compañía. Como siempre me gustó bastante tu texto, creo que esa soledad es pasajera, no tardarás que volver a estar contigo.
Muchos besos mi querida Lucía.
Nos han vendido el cuento de que pensar en uno mismo es malo y lo hemos comprado, y muy caro.
Claro que cansa dar siempre. Y aunque damos sin pedir nada a cambio, uno espera algún tipo de correspondencia. Sobre todo cuando se trata de afectos y atenciones.
Pero, Lucía, para amar a los demás debemos amarnos a nosotros mismos, y para querernos tenemos que cuidarnos, pensar en nosotros y nuestras necesidades. Te lo debes y si así no te convence, piensa que también se lo debes a los demás. Si estás bien, podrás ayudar mejor.
Tú no puedes ser mala, así que sácatelo de la cabeza.
Besitos
Suscribo el comentario anterior. Hay que comenzar por quererse a uno mismo para valorar la vida de los demás, y no tiene nada que ver con el egoísmo. Dicho lo cual no significa que sea fácil.
A veces me pasa... pero ser buena no es una decisión, nace con uno.
Abrazos,
A mí me importa. No te imaginás cuánto te comprendo...
Abrazos chiquita y verás, todo pasa... es la vida que se construye de momentos, solo eso...
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