
Recuerdo cuando nos conocimos, aquel invierno, allá por el 96 y recuerdo que era una noche fría, con ese frío que te cala por dentro y te hace tiritar. Tiempo después yo bromeaba: no se si temblaba por el frío o por ti. Contigo pasaron los años más extraños y más fascinantes de mi vida en un vaivén eterno de emociones, del enfado a la risa, del odio al amor, de la tristeza a la exaltación…y es que no eras fácil, nunca lo fuiste. Siempre tuviste tus propios demonios, esos que acabarían separándonos.
Luego una tarde de Marzo, de eso hace un año una llamada fría, me dijo que terminabas de morir en un horrrible accidente. tus cenizas fueron tirada al mar, ese mar que tu adorabas cómo yo.
Te quería tanto. Te quise tanto. Te quise tanto tiempo….querido amigo….

7 comentarios:
Lo siento mucho Lucía.
No sé lo que se debe de sentir en una situación así, pero debe de ser dolorosísimo
Ya te conocemos, siempre me pregunto cuando leo a alguien, ¿cómo será su cara?, no lo puedo evitar.
Resuelto el enigma, simpática y bonita.
Un abrazo y que descanses.
Qué triste Lucía, o sea que ya murió tu amigo? Lo siento.
Muchos besos.
Que pena.
Que tragedia.
Lo siento Lucía.
Besos.
Nadie muere del todo mientras su recuerdo viva en el corazón de aquellos a los que marcó, y está claro que él vive en ti.
Es extraño, porque siempre se queda en nosotros la mochila cargada de todo lo bueno. La de los malos ratos debe tener un agujero enorme, porque se van deslizando directos a la laguna del olvido que hay justo debajo.
Un beso.
Yo tambien quisiera que mis cenizas vayan al mar, adoro la inmensidad del oceano. Que pena esa perdida de un ser tan valioso.
Saludos, Edu
A veces me dan ganas de cambiar el destino, sobre todo cuando leo que pasan cosas como estas... u otras injustas para la vida...
Besos mi cielo, siento mucho la perdida, aunque ya haya pasado un tiempo, siempre se siente y se recuerda...
Quedate con lo bueno... eso ayuda y mucho.
Pasé a echar un ratito entre tus cosas y a saludarte.
Un abrazo!
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