
Miro la hoja en blanco y quisiera escribir tantas cosas pero estoy en vuelta en un extraño silencio y un gran vacío.
Soy como el viento, voy y vuelvo, me vuelvo silencio y voz, abro y cierro los ojos, a veces solo quiero la noche y otras solo el día, añoro el sonido del mar, escucho a Serrat y me acompaño de recuerdos, nombres y lugares que he estado.
Y todavía siento que esta pintura de lo que soy, no se ha terminado de pintar.
Que no necesito versos para continuar viva. Solo razones que le den sabor y encanto.
Camino descalza hasta la habitación de mis hijos los miro y suspiro y pienso que suerte tengo de tenerlos. Me siento frente la ventana me da miedo la oscuridad pero esta noche es como si la necesitara esta noche me siento en blanco y negro….

8 comentarios:
La oscuridad nos deja pensar en silencio, es cuando somos nosotros mismos más que nunca, sin interferencias.
Besos y que descanses Lucía.
Lindo, muy lindo. Tienes una manera muy especial de expresar tus sentimientos. Un abrazo!
Claro que tienes suerte de tenerlos.
Qué puede haber mejor?
Besos.
Me dejas siempre con el bravo en mis labios al leerte querida amiga..
Un abrazo
Saludos fraternos..
Que el fin de semana sea de los mejores...
Creo que todos los que tenemos la suerte de tener hijos nos hemos visto, en más de una ocasión, con el convencimiento y la seguridad que nos dá el saber que esa es nuestra obligación, nuestro más profundo deber; su cuidado y confort. Siempre, padre o madre, quedaremos en segundo lugar, pero recuerda Lucia, que también tenemos el derecho y deber de ser felices. Un abrazo. Y seguro lo conseguirás.
Muy bonitos tus pensamientos.
te dejo mis saludos y deseo tengas
un feliz fin de semana.
un abrazo.
En esas noches de blanco y negro, valorar a tus hijos ya es escribir en colores.
Mañana será otro día y pasado también, hasta que la hoja volverá a escribir al ritmo de las estrellas, del sol, acaso lo dudas?...
Deja que el tiempo juegue su papel.
Un beso Lucía.
Publicar un comentario