
Desnuda me acuesto entre sabanas impregnada de dulce
perfume, me encontré con sus manos….
Él me hacia respirar profundo, me dejaba sin aliento.
Él me hacia perder la noción del espacio y del tiempo.
Él hacia de mis labios, sus labios, y mi cuerpo de su cuerpo.
Lo sentía a él.
Él era real.
Él se encontraba conmigo.
Él me hacia suya,
Él era más que mi amigo.
Fue entonces que todo termino con un ahogado suspiro.
Y cuando abrí mis ojos me di cuenta que no eran sus manos, si no las mías las que se
encontraban conmigo…….

4 comentarios:
¡Qué susto!
Un fuerte abrazo mi querida Lucía.
Bueno.... bien está lo que bien acaba.
Besos.
Otra vez encontrarás a alguien que te haga sentir así, es cuestión de tiempo.
Un abrazo niña de agua.
Tarde o temprano habrá alguien con quién compartir esos momentos. De todos modos mientras no suceda pues... ;)
Besotes preciosa.
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