La decepción no sabe bien, tampoco sabe mal, no es amarga, nos es dulce; es hueca, no sabe a nada; solo es triste, es inusable, te consume, te hunde, es ley de la vida, es caerse… ¿Alguien sabe a caso como sabe la decepción?
La decepción sabe a ilusiones rotas en el barro. Ilusiones u objetivos establecidos más allá de la realidad, abriéndonos camino al amargo pozo de la desesperación.
Pero ese amargo sabor se quita fácilmente bebiendo de la fuente de la alegría.
Siempre hay motivos para la alegría, y habitualmente mucho más cerca de lo que solemos mirar.
7 comentarios:
Tu la has descrito, sabe a nada, probablemente este hecha de agua.
Besazos enormes
Hola mi querida amiga Lucia, se como
es la desepcion...no sabe nada, es simplemente...vacio.
Un fuerte y calido abrazo.
Quizás la decepción duele, mientras terminas de procesarla.
Interesante y profunda entrada.
Saludos cordiales.
La decepción sabe a ilusiones rotas en el barro. Ilusiones u objetivos establecidos más allá de la realidad, abriéndonos camino al amargo pozo de la desesperación.
Pero ese amargo sabor se quita fácilmente bebiendo de la fuente de la alegría.
Siempre hay motivos para la alegría, y habitualmente mucho más cerca de lo que solemos mirar.
Un beso.
Sabe justamente igual q la unión de la tristeza y la frustración...amarga
Creo que todo el mundo la ha sentido alguna vez en su vida y es repugnante.
Un abrazo y que se vaya rápido de tu vida.
Mucha luz para ti.
No se a que sabe... pero la he sufrido y es el más terrible de los sentires.
Abrazos
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