
Confieso que tú repentina picardía cuando me miras me provocas sensaciones olvidadas…Confieso que cuando pasas cerca de mi tu aroma penetra en mi piel como fuego… Confieso que este juego me gusta y me asusta…Confieso que tengo miedo de llegar una mañana al trabajo y no verte allí buscando mi mirada… Confieso que tengo miedo de enamorarme de ti..

5 comentarios:
Confieso que quiero una segunda parte de la historia...
Ay! qué cosilla sientes!
Buena suerte mañana en el trabajo:)
Besos.
A lo que deberías temer es a no enamorarte, a no sentir.
Coincido con un angel Lucía...creo que si ese sentimiento es honesto y sincero, nada mejor que dejar que el corazón sienta!!!
Besos a tu alma!!!
Y ahora, de penitencia:
Se tú misma y déjate llevar por aquello que sabe agridulce y te hace tener flores amarillas en el estómago.
Beso.
quizás sea esa la mejor manera de caer en la trampa
confesando lo inconfesable
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